La caída de Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), no es solo una noticia mexicana; es un evento que pone en alerta máxima a la frontera sur de Estados Unidos. Arizona, históricamente territorio de disputa, se encuentra hoy bajo la lupa de las autoridades federales.
EL MAPA DE LA PRESENCIA CRIMINAL
Desde 2024, la DEA confirmó que el grupo de “El Mencho” dejó de ser una amenaza lejana para convertirse en una realidad local. Según el agente Apolonio Ruiz, las células operativas se han detectado en puntos críticos:
Phoenix (Centro logístico)
Tucson (Punto de distribución)
Nogales (Puerta de entrada estratégica)
ALIANZAS INESPERADAS
A diferencia de otras regiones donde la guerra es total, en Arizona se ha detectado un fenómeno pragmático: el CJNG ha colaborado con facciones del Cártel de Sinaloa. Esta “paz de negocios” busca maximizar el flujo de sustancias hacia el interior del país, lo que complica las tareas de inteligencia.
¿QUÉ SIGNIFICA SU MUERTE PARA EL ESTADO?
Para analistas como David Saucedo, Arizona es una “zona de disputa clave”. La ausencia de un mando central en el cártel podría disparar:
Reacomodos violentos entre células locales que buscan mayor control.
Inestabilidad en las rutas de tráfico de fentanilo y metanfetaminas.
Presión en la seguridad fronteriza, un tema que la gobernadora Katie Hobbs ha calificado como “misión vital” para la seguridad del estado.
EL DATO: La ofensiva judicial no se detiene. Bajo la administración de Donald Trump, se han registrado 92 extradiciones de líderes criminales, de los cuales 12 enfrentan procesos directos en cortes de Arizona.
¿Crees que la muerte de “El Mencho” reducirá la violencia en la frontera o solo provocará el surgimiento de nuevos grupos? Te leemos en los comentarios. ![]()








