• Llegarán a Sonora más de 438 millones de pesos para el programa La Escuela Es Nuestra
• Serán más de mil 353 planteles de educación básica y media superior los que se beneficiarán con el programa
En el marco del compromiso de la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, de fortalecer la educación pública y dignificar los espacios escolares en todo el país, el programa La Escuela es Nuestra continúa consolidándose en Sonora como una estrategia que impulsa la participación comunitaria y el desarrollo local, colocando en el centro a niñas, niños y adolescentes.
Octavio Almada Palafox, Delegado de los Programas de Bienestar en Sonora describió que la Escuela es Nuestra promueve la participación de la comunidad escolar mediante la conformación de un Comité Escolar de Administración Participativa (CEAP), el cual decide, en acuerdo con la Asamblea, el uso de los recursos destinados a mejorar las condiciones de los planteles públicos. Este modelo fortalece la organización social y garantiza que las decisiones se tomen de manera transparente y acorde a las necesidades reales de cada escuela.
Detalló que este año a Sonora llegarán más de 438 millones de pesos, con los que se beneficiarán más de mil 353 planteles educativos en la entidad, fortaleciendo directamente la infraestructura y el equipamiento escolar en todos los niveles participantes.
El Delegado de los Programas de Bienestar en Sonora, Octavio Almada Palafox, destacó que en Educación Básica los recursos pueden destinarse a horario extendido, servicio de alimentación, equipamiento, rehabilitación y ampliación de espacios. En Educación Media Superior, los apoyos se enfocan principalmente en equipamiento, rehabilitación y ampliación de infraestructura. Asimismo, pueden invertirse en material didáctico, tecnológico y deportivo, fortaleciendo el desarrollo integral del alumnado.
“La Escuela es Nuestra es un programa muy cercano y noble, porque pone en el centro a la comunidad escolar y permite que sean madres, padres, docentes y estudiantes quienes decidan cómo mejorar sus planteles. Este esfuerzo que impulsa nuestra Presidenta cumple con las y los estudiantes, quienes hoy cuentan con espacios más dignos, equipados y adecuados para su formación”, manifestó.
Más allá de la mejora en infraestructura y equipamiento, agregó el Delegado, el programa genera un impacto directo en la economía local y regional. Al ser la propia comunidad quien administra los recursos, se prioriza la contratación de mano de obra del sector y la adquisición de materiales en comercios locales, lo que deja una importante derrama económica en cada localidad.
Puntualizó que esta dinámica fortalece la economía del pueblo, impulsa a pequeños proveedores y trabajadores de la región, y fomenta un círculo virtuoso de desarrollo comunitario. Además, al involucrarse directamente en el proyecto, madres y padres de familia asumen un papel activo en las mejoras educativas, lo que refuerza el sentido de pertenencia y corresponsabilidad, pues son sus hijas e hijos quienes se benefician de manera directa.
De acuerdo con el Delegado, la participación social no solo garantiza transparencia en el uso de los recursos, sino que también fortalece la confianza entre la comunidad y el Gobierno de México, demostrando que cuando el pueblo decide y administra, los resultados son más eficientes, pertinentes y duraderos.
Con estas acciones, resaltó Almada Palafox, La Escuela es Nuestra no solo transforma los espacios educativos, sino que también impulsa el crecimiento económico local, fortalece el tejido social y reafirma el compromiso de seguir construyendo bienestar desde las comunidades.










