En un video de ocho minutos, el presidente de Estados Unidos anunció una campaña “masiva” de ataques contra Irán e instó al pueblo iraní a sublevarse cuando terminen.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el sábado por la madrugada que Estados Unidos había lanzado una campaña militar “masiva y continua” contra Irán en un esfuerzo por derrotar a su ejército, eliminar su programa nuclear y provocar un cambio de gobierno.
“Nuestro objetivo es defender al pueblo estadounidense eliminando las amenazas inminentes del régimen iraní, un grupo despiadado de gente muy dura y terrible”, dijo en un video de ocho minutos publicado en Truth Social a las 2:30 a. m., hora del este. “Sus actividades amenazadoras ponen directamente en peligro a Estados Unidos, a nuestros soldados, a nuestras bases en el extranjero y a nuestros aliados en todo el mundo”.
Trump, hablando ante un atril y con una gorra blanca con las letras USA, argumentó que el régimen iraní ha sido una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos durante 47 años, desde que una revolución en Irán condujo a la instauración de un gobierno teocrático en ese país. Repasó una lista de atentados dirigidos por Irán contra estadounidenses en las últimas cuatro décadas, empezando por la crisis de los rehenes de 1979, y pidió al pueblo iraní que “tome las riendas de su gobierno” cuando terminen los ataques.
“Durante muchos años, ustedes han pedido la ayuda de Estados Unidos, pero nunca la han recibido”, dijo en un mensaje dirigido al pueblo iraní. “Ningún presidente estuvo dispuesto a hacer lo que yo estoy dispuesto a hacer esta noche. Ahora tienen un presidente que les está dando lo que quieren, así que veamos cómo responden. Estados Unidos los respalda con una fuerza abrumadora y devastadora”.
El presidente dijo que la campaña militar estadounidense estaba dirigida contra los misiles de Irán, su armada y sus grupos representantes, o proxies, en la región, y advirtió que podría haber bajas estadounidenses.
“Mi gobierno ha tomado todas las medidas posibles para minimizar el riesgo para el personal estadounidense en la región”, dijo Trump. “Aun así, y no hago esta afirmación a la ligera, el régimen iraní busca matar. Es posible que se pierdan las vidas de valientes héroes estadounidenses y que tengamos bajas. Eso ocurre a menudo en la guerra, pero no estamos haciendo esto por el ahora. Lo hacemos por el futuro, y es una misión noble”.
El presidente pidió a los miembros del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, las fuerzas armadas iraníes y la policía que “depongan las armas” y dijo que tendrían “inmunidad total” si lo hacían. De lo contrario, dijo que “se enfrentarían a una muerte segura”.
El ataque, realizado junto con Israel, es el segundo asalto estadounidense contra Irán en menos de un año. Estados Unidos bombardeó en junio del año pasado tres instalaciones nucleares del país.
Los ataques del sábado también se producen aproximadamente dos meses después de que Estados Unidos lanzara una operación militar en Venezuela que capturó a su líder, Nicolás Maduro. En ambos casos, Trump recurrió a la acción militar tras concluir que las negociaciones diplomáticas no darían el resultado que buscaba.
Trump había encargado a Steve Witkoff, su enviado especial, y a Jared Kushner, su yerno, que negociaran con Irán sobre su programa nuclear. En 2018, Trump se retiró del último acuerdo nuclear con Irán, alcanzado durante el gobierno de Barack Obama, que calificó de “el peor acuerdo de la historia”.
Para estas conversaciones, Trump fijó condiciones de línea dura, entre ellas que Irán detuviera todo enriquecimiento de uranio y renegara de sus grupos representantes en Medio Oriente. Witkoff y Kushner se reunieron el jueves en Ginebra con funcionarios iraníes en la tercera ronda de conversaciones desde enero. El ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr Albusaidi, quien había estado mediando en las conversaciones, dijo el viernes que un acuerdo de paz estaba “a nuestro alcance”.
Trump adoptó una postura diferente.
El viernes por la mañana dijo que “no estaba contento” con las conversaciones, pero que no había tomado una decisión sobre si lanzar una acción militar.
Afirmó que le “encantaría no utilizar la fuerza”, pero que “a veces hay que hacerlo”.
Trump llevaba semanas sopesando ataques contra una serie de objetivos en Irán y Estados Unidos había reunido una fuerza masiva en Medio Oriente. La embajada estadounidense en Jerusalén emitió el viernes una directiva por escrito a sus trabajadores para que, si querían abandonar el país, “lo hicieran HOY MISMO”.
Trump se encuentra este fin de semana en Mar-a-Lago, su club privado y residencia en Palm Beach, Florida. Llegó allí la noche del viernes, tras pronunciar un discurso en Corpus Christi, Texas, y horas después hizo pública su declaración en video anunciando el inicio de las hostilidades con Irán.
Tyler Pager es corresponsal del Times en la Casa Blanca, donde cubre al presidente Donald Trump y su gobierno.










