Se les acusa de “haberse asociado con el Cartel de Sinaloa para distribuir grandes cantidades de estupefacientes en Estados Unidos”
El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció acusaciones contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otras nueve personas por tráfico de drogas y delitos relacionados con armas.
La acusación contra el gobernador mexicano se presentó en el tribunal del Distrito Sur de Nueva York.
Los otros señalados por EU, junto a Rocha Moya, son Enrique Inzunza Cazarez, Enrique Díaz Vega, Dámaso Castro Zaavedra, Marco Antonio Almanza Aviles, Alberto Jorge Contreras Nuñez, alias “Cholo”, Gerardo Mérida Sánchez, José Antonio Dionisio Hipólito alias “Tornado”, Juan de Dios Gámez Mendívil y Juan Valenzuela Millán, alias “Juanito”.
A los 10 se les acusa de “haberse asociado con el Cartel de Sinaloa para distribuir grandes cantidades de estupefacientes en Estados Unidos”. El caso fue asignado a la jueza federal de distrito Katherine Polk Failla.
“Nadie está por encima de la ley”: jefe de la DEA; agradece a socios de EU y México
“El Cártel de Sinaloa no solo trafica con drogas letales, sino que es una organización designada como terrorista que se vale de la corrupción y el soborno para fomentar la violencia y obtener beneficios”, afirmó Terrance Cole, administrador de la Agencia Antidrogas (DEA), en el documento en el que se anunció la acusación que, dijo, “pone al descubierto un esfuerzo deliberado por socavar las instituciones públicas y poner en peligro la vida de los estadounidenses.
“Los acusados presuntamente utilizaron puestos de confianza para proteger las operaciones del cártel, lo que permitió el flujo de drogas letales hacia nuestro país”, añade.
Cole aseguró que “nadie está por encima de la ley” y agradeció “a nuestros socios estadounidenses y mexicanos que eligen la integridad cada día y se unen a nosotros para salvaguardar nuestras comunidades. Juntos, seguiremos ejerciendo una presión sostenida contra el Cartel de Sinaloa y las redes que lo apoyan para proteger al pueblo estadounidense y salvar vidas”.
El fiscal Jay Clayton dijo que el Cártel de Sinaloa y otros cárteles no podrían operar “tan libre y exitosamente sin políticos y autoridades corruptas en su nómina. El apoyo de funcionarios extranjeros corruptos al tráfico mortal de drogas debe terminar. Que estas acusaciones envíen un mensaje claro a todos los funcionarios en el mundo que trabajan con narcotraficantes: sin importar su cargo o posición, estamos comprometidos a traerlos ante la justicia”.
De acuerdo con la acusación, los señalados han participado “en una conspiración corrupta y violenta de tráfico de drogas con el cártel para importar cantidades masivas de fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina desde México a Estados Unidos”.
El documento señala que los acusados “han desempeñado diversas funciones esenciales para el cartel: entre otras cosas, presuntamente han protegido a los líderes del cartel de investigaciones, detenciones y enjuiciamientos; han facilitado que se proporcionara información sensible de las fuerzas del orden y del ejército a miembros del cartel y a narcotraficantes aliados para ayudar en las actividades delictivas” de la organización criminal.
Asimismo, se les señala de haber ordenado “a miembros de organismos policiales estatales y locales, como la Policía Estatal de Sinaloa, la Policía de Investigación de la Fiscalía General del estado de Sinaloa y la Policía Municipal de Culiacán, que protegieran los cargamentos de droga almacenados en México y en tránsito hacia Estados Unidos; y permitieron que los miembros del cártel cometieran actos de violencia brutal relacionados con la droga sin sufrir consecuencias”.
A cambio de ello, subraya la acusación, “los acusados han recibido colectivamente millones de dólares en dinero procedente del narcotráfico del cártel”.
Rocha Moya, ligado a “Los Chapitos”; ofreció protegerlos, acusa EU
Los acusados, detalla el texto, están estrechamente ligados a la facción de “Los Chapitos”. En el caso de Rocha Moya, afirma que llegó al cargo “después de que “Los Chapitos presuntamente le ayudaron a salir elegido mediante, entre otras cosas, el secuestro y la intimidación de sus rivales”.
Según la Justicia estadounidense, Rocha Moya prometió a “Los Chapitos” “protegerlos mientras distribuían cantidades masivas de drogas a los Estados Unidos y, como gobernador, Rocha Moya ha permitido que los Chapitos operen con impunidad en Sinaloa”.
En cuanto a los demás señalados, la acusación indica que “han ayudado directa y repetidamente a Los Chapitos a cambio de sobornos masivos financiados con drogas. Por ejemplo, Zaavedra, que es el subprocurador general de la Fiscalía General de Sinaloa, ha recibido aproximadamente 11 mil dólares estadounidenses al mes de Los Chapitos y, a cambio, ha protegido a los miembros de Los Chapitos de ser detenidos y les ha informado de las operaciones policiales previstas respaldadas por Estados Unidos”.
Otros acusados, afirma la fiscalía, han participado directamente en la campaña de violencia y represalias del cártel. Por ejemplo, señala que Millán, comandante de alto rango de la policía municipal de Culiacán, “presuntamente recibía más de aproximadamente mil 600 dólares estadounidenses al mes de Los Chapitos”, a quienes concedió “acceso sin restricciones a la policía municipal de Culiacán y utilizó a agentes de la fuerza policial para ayudar a Los Chapitos a mantener su control sobre Culiacán, incluso mediante detenciones, secuestros y asesinatos”.
En octubre de 2023, o en fecha aproximada, indica la acusación, Millán presuntamente “ayudó a Los Chapitos a secuestrar a una fuente confidencial de la DEA y a un familiar de esta, a quienes Los Chapitos posteriormente torturaron y asesinaron, porque se sospechaba que la fuente proporcionaba información al gobierno en relación con esta investigación”.








