Hermosillo, Sonora. — En un mensaje dirigido a la comunidad universitaria y a la sociedad sonorense, la rectora de la Universidad de Sonora, la Dra. Dena María Camarena Gómez, fijó la postura de la institución respecto al proceso de revisión salarial que se mantiene con el Sindicato de Trabajadores Académicos (STAUS).
Durante su intervención, la funcionaria universitaria enfatizó que la administración ha mantenido una política de puertas abiertas, diálogo y respeto mutuo. Asimismo, reconoció que las demandas económicas de la planta docente están plenamente justificadas debido a que la inflación de los últimos años ha superado los incrementos salariales, mermando el poder adquisitivo de las familias de los trabajadores.
Sin embargo, Camarena Gómez recordó que el presupuesto de las universidades públicas depende directamente de los recursos asignados por la Federación y el Estado. En ese sentido, detalló que la oferta de la Unison se alinea con la política salarial dictada por la Secretaría de Educación Pública (SEP) para este 2026, la cual consiste en un incremento del 4% directo al salario, propuesta que ya ha sido respaldada por decenas de instituciones de educación superior en el país.
Paquete de prestaciones y apoyo estatal
La rectora puntualizó que, gracias al soporte institucional del Gobierno del Estado, se ha logrado estructurar un paquete económico adicional que incluye:
- Un 1% de incremento extra para los maestros de asignatura en los niveles A y B.
- Una bolsa de más de 12 millones de pesos anuales destinada a la mejora de prestaciones clave como salud, guarderías, apoyos educativos y fondos médicos.
- Una estrategia conjunta con el gobierno estatal para firmar un convenio de pagos parciales con el SAT por los créditos fiscales heredados. Dicho plan contempla abonos mensuales de 10 millones de pesos (7.5 mdp aportados por el Estado y 2.5 mdp por la Universidad) hasta saldar el adeudo total.
Un llamado a proteger el futuro institucional
Hacia el cierre de su mensaje, la Dra. Camarena Gómez hizo un llamado a la madurez, la sensibilidad y la reflexión de la comunidad académica, advirtiendo que los recursos públicos son finitos y que las decisiones actuales determinarán la viabilidad financiera de la casa de estudios.
“La Universidad de Sonora pertenece a miles de estudiantes que ven en ella una oportunidad de crecimiento, de movilidad social y de construcción de un mejor futuro. Cuidar a nuestra universidad también significa cuidar su estabilidad, su viabilidad y su capacidad de seguir formando profesionistas”, concluyó la rectora, confiando en que el bienestar de la juventud sonorense prevalecerá por encima de cualquier diferencia.









