El Departamento de Correcciones, Rehabilitación y Reinserción de Arizona (ADCRR) llevó a cabo esta mañana la ejecución por inyección letal del recluso Leroy Dean McGill, de 63 años. Su fallecimiento fue certificado a las 10:26 a. m. en el Complejo Penitenciario Estatal de Arizona, en Florence.
El proceso se desarrolló según lo previsto y sin incidentes, contando con la presencia del director de la institución, Ryan Thornell.
El crimen que conmocionó al estado
McGill fue condenado por el asesinato en primer grado de Charles Pérez, ocurrido en julio de 2002. Según los reportes judiciales, McGill atacó a la víctima arrojándole gasolina para después prenderle fuego con un fósforo.
Tras ser sentenciado a la pena capital en 2004, sus abogados agotaron los recursos legales hasta que, en octubre de 2021, el Noveno Circuito de Apelaciones de EE. UU. confirmó la condena de manera definitiva. La orden de ejecución fue emitida por la Corte Suprema de Arizona el pasado 26 de marzo.
Los últimos detalles
Las autoridades penitenciarias informaron que la última comida de McGill consistió en aros de cebolla, pan con mantequilla, pastel de chocolate y una ensalada verde. Antes de recibir la dosis de pentobarbital, el recluso ofreció sus últimas palabras:
«Solo quiero dar las gracias a todos por haber sido tan atentos y amables».
Esta ejecución marca el inicio de una semana crucial en el sistema penitenciario estadounidense, siendo la primera de tres ejecuciones programadas en distintos estados del país.








