Ismael “El Mayo” Zambada fue condenado a cadena perpetua el 20 de julio de 2026 por el juez Brian Cogan en la Corte Federal de Brooklyn, Nueva York. El cofundador del Cártel de Sinaloa también fue sentenciado a pagar una multa de 15 mil millones de dólares por delitos de narcotráfico y crimen organizado.
Zambada, de 76 años, se declaró culpable previamente y aceptó la pena de prisión de por vida. Durante la audiencia, expresó arrepentimiento por sus acciones y el daño causado por el narcotráfico. Debido a su deteriorado estado de salud, su defensa solicitó que cumpla su condena en un centro médico penitenciario en lugar de una prisión de máxima seguridad, una decisión que ahora queda en manos del Buró Federal de Prisiones

La cadena perpetua para Ismael “El Mayo” Zambada dictada en Estados Unidos este lunes define mucho más que el modo en que este viejo capo de las drogas acabará su vida: también señala el fin de un capítulo único en la historia del narco en México.
Ismael “El Mayo” Zambada fue condenado a cadena perpetua el 20 de julio de 2026 por el juez Brian Cogan en la Corte Federal de Brooklyn, Nueva York. El cofundador del Cártel de Sinaloa también fue sentenciado a pagar una multa de 15 mil millones de dólares por delitos de narcotráfico y crimen organizado.
Zambada, de 76 años, se declaró culpable previamente y aceptó la pena de prisión de por vida. Durante la audiencia, expresó arrepentimiento por sus acciones y el daño causado por el narcotráfico. Debido a su deteriorado estado de salud, su defensa solicitó que cumpla su condena en un centro médico penitenciario en lugar de una prisión de máxima seguridad, una decisión que ahora queda en manos del Buró Federal de Prisiones.
Zambada, así como el otro cofundador del cartel de Sinaloa, Joaquín “El Chapo” Guzmán, encarna la figura del líder narco mexicano que por décadas fue omnipotente a fuerza de balas y billetes, con una astucia que asombró al mundo.
Como él mismo relató al declararse culpable en agosto de 2025 de los cargos de narcotráfico que enfrentaba en EE.UU., “El Mayo” comenzó a cultivar marihuana en las montañas de Sinaloa en 1969 con un amigo. Tenía 19 años.
Escondía las plantas ilícitas entre hileras de maíz. Y, aunque la primera cosecha fue peor de lo esperado, le dio 27 kilos de hierba que vendió por unos US$400, señala un documento que presentó su defensa este mes.
Con el tiempo creció en el negocio hasta controlar las rutas de cocaína de Sudamérica a EE.UU. y liderar junto a Guzmán lo que EE.UU. llegó a definir como “la mayor organización de tráfico de drogas del mundo”.
Pero, tras su disparatada captura en 2024 y su admisión de culpabilidad, el septuagenario Zambada ahora ha sido condenado a cadena perpetua por el juez federal Brian Cogan, quien siete años antes dispuso la misma pena para “El Chapo”.
La sentencia ordenó además incautarle US$ 15.000 millones, la suma de ganancias que EE.UU. estima que ha tenido el cartel y que Zambada aceptó previamente como adecuada.
Con la caída de otros viejos capos mexicanos, la sentencia de “El Mayo” augura la desaparición de ese tipo de narco absoluto, que pasó de cultivar marihuana a dominar cada faceta del tráfico de drogas diversas y retó al propio Estado, explican expertos.





