Estados Unidos planea atacar “en tierra” a narcotraficantes en Latinoamérica, como lo hace en aguas internacionales contra presuntas embarcaciones para el contrabando de drogas, advirtió el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, durante su visita en Panamá.
Hegseth subrayó que su advertencia a los cárteles va “en serio”, “desde aquí abajo, en el tráfico de cocaína, hasta el fentanilo en las plazas de México”, además de los remanentes de las guerrillas colombianas, que definió como “objetivos legítimos”.
Sostuvo que, a corto plazo, Estados Unidos espera desplegar junto a sus aliados una “capacidad operativa como la que vieron con los ataques a las lanchas de droga” en el Caribe y el Pacífico.
“Será el mismo efecto en tierra, y por eso estamos trabajando con Ecuador, Colombia, con socios para llevar la lucha a los DTO (organizaciones designadas terroristas) en tierra”, afirmó Hegseth.
“Donde quiera que trafiquen drogas o amenacen al pueblo estadunidense o a nuestros socios, (esas organizaciones) son un objetivo, igual que ISIS (acrónimo en inglés del grupo Estado Islámico) o Al Qaida”, añadió el secretario.
La coalición, impulsada por Estados Unidos, reúne a países como Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Honduras y Perú, con gobiernos de derecha para combatir el narcotráfico en la región.
El gobierno del presidente Donald Trump lanzó en septiembre pasado una campaña de bombardeos aéreos contra presuntas lanchas de narcotráfico en el Caribe y el océano Pacífico oriental, que hasta la fecha ha dejado al menos 215 muertos.
Los planes de operaciones antidrogas terrestres se enmarcan en los esfuerzos de una alianza de 19 países liderada por Trump, pero podrán ampliarse a “donde quiera” que operen grupos del narcotráfico, dijo el secretario de Defensa estadunidense a periodistas que lo acompañan en Panamá.









