La demócrata Gina Hinojosa, hija de padres mexicanos, ganó la elección para gobernar Texas tras derrotar al republicano Greg Abbott, quien buscaba un cuarto mandato y ya reconoció formalmente su derrota.
El resultado representa un giro político en uno de los estados más importantes de Estados Unidos: Hinojosa será la primera mujer latina en ocupar la gubernatura y la primera demócrata en llegar al cargo desde 1995.
La victoria pone fin a más de tres décadas de dominio republicano en el Poder Ejecutivo estatal. Desde 1995, cuando George W. Bush asumió la gubernatura, ningún candidato demócrata había logrado ganar la elección. Abbott, quien gobernaba desde enero de 2015, aspiraba a extender su permanencia por un cuarto periodo.
Hinojosa, abogada y representante estatal por Austin desde 2017, construyó su campaña alrededor de las preocupaciones cotidianas de las familias texanas.
Entre sus principales temas estuvieron el costo de vida, la educación pública y la influencia de grandes corporaciones, incluidos los centros de datos.
Su triunfo también tiene un significado histórico para la comunidad mexicano-estadounidense, al llevar a una mujer de origen mexicano a la máxima responsabilidad política de Texas.
El cambio de gobierno, sin embargo, no implica que los demócratas controlen toda la política estatal: los republicanos conservarán la mayoría legislativa, lo que podría limitar el alcance de algunas de las propuestas de la nueva gobernadora. Hinojosa asumirá el cargo en enero de 2027.









